No es éste exactamente el caso. Hace días sufrí un susto de salud: me caí redondo un viernes a la hora de comer, después de unos segundos de sentirme mal. Visita a urgencias y programación de visitas a médicos para, según dicen ellos, descartar causas graves. Todo indica que ha sido un "síncope por estrés". Yo también lo creo. Resultado: el lunes me voy a trabajar y veo que no tiro... me voy de nuevo al médico de cabecera.. y me da la baja. Algunos de nuestra generación no estamos acostumbrados a que nos den o mejor dicho, a pedir la baja a no ser literalmente que nos estemos arrastrando por los suelos...
Después de unos días, he comprobado que realmente el cuerpo había dicho basta... no era realmente yo. He pasado una semana sin ganas de hacer nada: del sillón a la silla de la silla al sillón de estar sentado a estar tumbado, de estar tumbado a estar sentado... pero poco a poco me encuentro mejor y después de un fin de semana largo por tierras del Baix Empordà la cosa ha cambiado como de la noche al día.
Una compañera decía que nadie es imprescindible, ¡¡¡y qué razón tiene!!! Yo al menos no lo soy, y como lo único que voy a pillar del estado del bienestar que otros estan disfrutando a costa nuestra es recuperarme de lo que el otro estado del malestar se ha llevado... pues seguiré de baja hasta que me recupere del todo... no hasta que no esté mal que es muy diferente.
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