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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Por amor al arte


Lunes, 6 de diciembre, día de la Constitución. Hemos ido a Madrid a visitar la exposición que sobre la obra de Renoir hacen en el Museo del Prado y que debido al éxito de público abrirán excepcionalmente éste y otros lunes aunque el museo esté cerrado. Pensamos que como es festivo y un "gran puente" tendremos suerte y no habrá mucha gente... claro que con lo que no contábamos es que muchos habían pensado lo mismo y que Madrid estaba invadida de visitantes... así que por "amor al arte" decidimos hacer cola para sacar entradas para entrar a la muestra no sabíamos qué hora... una amable muchacha nos informa de que tardaremos aproximadamente hora y media en tener acceso a las taquillas... Ha sido el día de mi vida que más paciencia he tenido... quizás porque estoy convaleciente precisamente por todo lo contrario y me he aplicado la lección. Entablas conversación y casi amistad con los que te rodean... guardas el sitio... te lo guardan... se te ocurre una chorrada..Comprobar ortografía. algún mal chiste y hasta el título para la entrada al blog...
Al final más de tres horas... con reclamación y enfado incluido... la afluencia de público, según ellos mismos, había desbordado a los responsables que no habían previsto las medidas suficientes para atender a tal avalancha.
A las doce menos cuarto nos poníamos en la cola... a las tres y cuarto conseguiamos las entradas para visitar la exposición a las seis y media... pero como tenías acceso a ver también otra exposición sobre la obra de de Rubens para la que no se necesitaba hora concertada... pasamos... nos dirigimos a la exposición de Renoir... enseñamos nuestras entradas para las seis y media... pero... la encargada de controlarlas, amablemente nos dijo que era igual que no nos preocupásemos y que podiamos entrar... una persona con sentido común dentro del caos... ¡Muchas gracias señorita! Mereció la pena, y la espera en la fila... sobre todo si tenemos en cuenta que a pocos metros de allí también permanecían en pie un gran número de personas durante más tiempo que nosostros para poder ver a unos/as "personajillos/as" que salían del edificio de enfrente... era el día de la Constitución y sus señorias lo celebraban en el Congreso...
Y para rematarlo todo, al salir del museo: bocata de calamares y cerveza, estamos en Madrid.
Y como fuimos a ver a la tía Elvira pues nos obsequió con unos rosquillos que ahora me estoy relamiento... si gustaís?

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