No se puede decir que sea un hombre viajero, pues si he hecho algún que otro viaje ha sido por imposición de mi mujer a la que sí le gustan y que si por ella fuera no pararía con el culo quieto. Este verano hemos hecho uno
justo a medida de los dos: una ruta guapa, aunque por España, pero en moto. Y es que no tiene nada que ver un viaje en moto o en otro medio de locomoción. Todos son bonitos y cada uno tiene su encanto. Otro día os describiré lo que se siente en solo Km. por alguna de las carreteras, que no autovías ni autopistas que surcan nuestras tierras. El caso es que la moto funcionó divinamente... pero te planteas que ese tipo de viaje hay que repetirlo... y que la moto ya tiene cuatro años y que si esperas a cambiarla se depreciará en exceso... que si tuviésemos una más grande haríamos rutas más a menudo... Total, excusas para cambiar tu guapa Honda Deauville por una hermosa BMW R1200RT. Y aquí empieza el dilema, pues yo a mi moto la "quiero" y no me ha sido "infiel", sino todo lo contrario... ni una caída... ni un susto... ni un contratiempo... Al final no la traicionas pero la cambias.
Y en estas empiezas, al menos yo, un ir y venir por los diferentes concesionarios... Al principio todos los asesores de ventas que es como ahora llaman a los vendedores, ya te dicen que te van a hacer las mejores condiciones y la mejor oferta... a uno le he dejado con la palabra en la boca pues ya su oferta de valoración por mi querida Deauville era un auténtico insulto. Otros son más honestos. Y aquí está la razón del título que esta entrada, a pesar de que te han hecho la mejor oferta en el primer momento, resulta que a medida que uno hace una mejor oferta otro te la mejora y así entras en un regateo que puede llegar al agotamiento. Luego hablamos con un halo de prepotencia de los zocos de Marruecos, Túnez... Allí regateas por pequeñas cosas... ¿aquí por qué?
justo a medida de los dos: una ruta guapa, aunque por España, pero en moto. Y es que no tiene nada que ver un viaje en moto o en otro medio de locomoción. Todos son bonitos y cada uno tiene su encanto. Otro día os describiré lo que se siente en solo Km. por alguna de las carreteras, que no autovías ni autopistas que surcan nuestras tierras. El caso es que la moto funcionó divinamente... pero te planteas que ese tipo de viaje hay que repetirlo... y que la moto ya tiene cuatro años y que si esperas a cambiarla se depreciará en exceso... que si tuviésemos una más grande haríamos rutas más a menudo... Total, excusas para cambiar tu guapa Honda Deauville por una hermosa BMW R1200RT. Y aquí empieza el dilema, pues yo a mi moto la "quiero" y no me ha sido "infiel", sino todo lo contrario... ni una caída... ni un susto... ni un contratiempo... Al final no la traicionas pero la cambias.
Y en estas empiezas, al menos yo, un ir y venir por los diferentes concesionarios... Al principio todos los asesores de ventas que es como ahora llaman a los vendedores, ya te dicen que te van a hacer las mejores condiciones y la mejor oferta... a uno le he dejado con la palabra en la boca pues ya su oferta de valoración por mi querida Deauville era un auténtico insulto. Otros son más honestos. Y aquí está la razón del título que esta entrada, a pesar de que te han hecho la mejor oferta en el primer momento, resulta que a medida que uno hace una mejor oferta otro te la mejora y así entras en un regateo que puede llegar al agotamiento. Luego hablamos con un halo de prepotencia de los zocos de Marruecos, Túnez... Allí regateas por pequeñas cosas... ¿aquí por qué?
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