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viernes, 19 de agosto de 2011

Marrakech I

"Primero te extraña y después te entraña", así definió Pessoa su visión sobre Marrakech y ciertamente es así.
Coincidiendo con mi cumpleaños hemos hecho un viaje a esta ciudad, regalo compartido y doblemente disfrutado.
Nos hemos alojado en pleno corazón de la Medina, al lado mismo del Zoco. El taxi nos dejó en una de las puertas, donde fuimos recogidos por otro joven que colocando las maletas en la "mobilette", nos adentra por las estrechas calles  con dirección al hotel. La fisonomía de las callejuelas y su ambiente no nos pilla de nuevo pues ya conocemos otras, pero no deja de tener su punto de duda, curiosidad, desconfianza... Avanzamos  rápidamente, no a propuesta nuestra, sino porque el joven, aunque andando, va a toda prisa... a pesar de que según los habitantes de esta ciudad, la prisa mata. Llegamos al Riad y es una pasada... pasas de unas calles antiguas y degradadas a un edificio moderno, perfectamente decorado y preparado para dar la mayor comodidad al viajero, a pesar de ello, no permanecimos mucho rato en él,  dejamos las maletas y salimos a conocer la ciudad.
Al ser español, y ellos lo saben, tienes amigos que conocen Barcelona y Madrid por todos lados. Sinceramente, según qué nombre les digas... dudan y te preguntan que dónde está. Yo no tengo problemas, me llamo Gallego Vizcaíno, he nacido en Extremadura, me he criado en Castilla, hice la mili en Andalucía y vivo en Cataluña, así que perdónenme pero a vece me cuesta entender según qué cosas.
Estábamos alojados a unos cinco minutos andando de la plaza... y allí aparecimos... antes en el hotel una pareja de maños nos había informado de lo que nos podíamos encontrar...
Nuestra visita coincide en el mes del Ramadán  por lo que coincidimos con un gran río de gente que se desplaza a orar a la mezquita. Dentro no caben todos y tienen habilitadas zonas exteriores.Imagen digna de ser contemplada.
De regreso a la plaza recibimos mútiples ofertas para cenar. En una de ellas, el joven que nos la ofrece se identifica como conocedor de Guadalajara... sabe que está al lado de Madrid y hasta nos indica dónde podemos tomar una cerveza, cosa harto díficil en este lugar y más en estas fechas. Se lo agradezo y le prometo que volveré a cenar a su "chiringo", no sin recalcarme que es el Arguiñano de Marrakech y que el suyo (en el que trabaja) es el 114.
Siguiendo sus intrucciones nos encaminamos al  hotel TAZI y efectivamente, podemos tomar una cervecita, decidimos hacerlo en el hall ya que la sala del restaurante están dando el Madrid-Barça de la supercopa y está abarrotado... me sorprende el fanatismo que hay por estos dos equipos en estos lugares. No se ven camisetas de otros equipos.

Nos volvemos a la plaza, y casualidad, nos sentamos al lado de unos vecinos de Teià que consus dos hijos han viajado en el mismo vuelo que nosotros. Nos atienden divinamente... nos invitan a té varias veces y cenamos bien.  Paseamos una y otra vez por la plaza y las calles de alrededor... a la mezquita ... a la plaza de nuevo, nos tomamos un zumo recién hecho en uno de los puestos y además de ser barato, nos obsequian con una naranja. Hospitalidad exquisita... Nos dirigimos al hotel a descansar y cuando llegamos a la habitación: ¡sorpresa! ¡El aire acondicionado no funciona o no sabemos hacerlo funcionar! NO PROBLEM, nos cambian de habitación y salimos ganando, pues sin no estar mal la anterior, ésta es mejor.




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