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lunes, 27 de febrero de 2012

Fin de semana

Ha sido un fin de se mañana de lo más tranquilo, reposando y "fent bondat", aunque un poco molesto por les problemes de respiración al tener todavía las narices taponadas. Mañana será el gran día, a ver si es verdad y ya respiro bien de un ... vez.
Sigo con el nuevo juguete y aunque estoy seguro que no  sabré sacarle  todo el partido que tiene, nos vamos acoplando mejor cada día. Ya estoy desarrollando la escritura con los pulgares, que no es poco. Cuando tenía 16 o 17 años hice todo un curso de mecanografía con el que al final conseguìas escribir con todos los dedos de las dos manos, si mirar al teclado, y a unas velocidades vertiginosas. Cuando mis hijos empezaron a utilizar el ordenador, la máquina de escribir ni la tocaron, todo mi afán era que utilizasen todos los dedos para teclear. Ahora resulta que el que no sabe escribir con estos aparatosos soy yo,  que tengo el título de taquimecanógrafo. Paradojas de la vida.
Llegado a este punto nos podíamos plantear muchas cosas en el mundo de la educación hoy en día.
¿Sirve de algo que nos matemos a  insistir en que los niños cojan bien el lápiz? ¿Es necesaria la ortografía?... Y así otras muchas preguntas. Personalmente pienso que sí, pero también estoy seguro de que la generación que este año comienza a escolarizarse, posiblemente los únicos lápices que utilizaran  en su vida son los que usen en la escuela... Quizás en eso resida su valor.
Mi amigo Goyo en su libro "Per una escola republicana" que se publicará en abril, dice que si Sócrates entrase hoy en una escuela se sorprendería de los medios que utilizamos, pero no de la forma de debatir.
Esto mismo pasa en el ámbito de la educación con la utilización de las nuevas tecnologías. El expresidente de Extremadura, Sr. Ibarra, en un artículo publicado en El País, ya hace tiempo,  decía: "¿Qué les parecería a Vd. si le tuvieran que intervenir quirúrgicamente y en el hospital utilizasen técnicas del siglo XIX? Pues hecha la pregunta que cada cual le de la respuesta.

sábado, 25 de febrero de 2012

El día después

Hoy es el después del día más temido, el de la operación de mi nariz. Temido no por su gravedad, sino por el pánico que me dan los quirófanos. La verdad es que todo ha ido mucho mejor de lo esperado y ya estoy de vuelta en casa,creo que en perfectas condiciones, la última palabra la tienen los médicos. Estoy físicamente impresentable, pues tengo la cara hinchada y la nariz aun más. Pero estos síntomas entran dentro de lo previsible.
Aprovecheré estos días para preparar la. presentación de un nuevo libro de mi amigo Goyo y así poder estar a la altura de las circunstancias.

jueves, 23 de febrero de 2012

23 de febrero de 2012

Hoy es un día lleno de sensaciones, unas buenas y otras muy malas provocados por los hechos acaecidos.
En primer lugar, ayer estrené este iPad desde el que estoy escribiendo, ejercitando mi nueva mecanografía con los pulgares que por otro lado, veo que no se me da tal mal como esperaba. Es una sensación agradable cuando compruebas que no es tan difícil.
Ayer me lo llevé a la cama para leer un libro de un amigo que tengo que presentar... Y agradable sorpresa... Cuando una vez lo había dejado en el suelo y estaba en los mejores de los sueños lo siento que comienza sonar... Era Manel que me llamaba desde Australía... Edu le había dicho que estábamos probando el juguetito y se interesaba por cómo nos iba... El que te despierten a esas horas es una pu.... pero si es tu hijo, te sabe a gloria.
Pero el día ha sido peor... Al llegar a casa al mediodía, después de haber estado toda la mañana en Mataró, Mari me ha dicho que a primera hora de la mañana había un gran revuelo en las proximidades del colegio, con helicóptero medicalizado del RAC, incluido. Al llegar a casa por la tarde nos enteramos que el asistido había sido nuestro amigo Vitorino y que acababa de fallecer. Hacía escaso tiempo que se había jubilado y disfrutaba de su tiempo... En paz descanse.