Páginas
domingo, 6 de mayo de 2012
Hay convocada una nueva huelga general para el día 22 de mayo en el sector de la educación pública en Cataluña.
Está muy claro que corren tiempos difíciles y que las condiciones de trabajo para el próximo curso serán más duras que en los anteriores.
Ante esta situación es más legítima que nunca la protesta justificada por la desaparición de puestos de trabajo y la merma de la calidad provocada por el aumento de ratio y de horas lectivas de clase.
Ante este panorama me gustaría hacer una reflexión: ¿Podemos los docentes bajar la guardia y empeorar todavía más la calidad educativa de los usuarios de la escuela pública?
Son los hijos de los trabajadores en situación precaria, de los parados, además de los de los defensores de la escuela pública los que están subidos a este barco y a los que no podemos dejar a la deriva. Precisamente porque estamos atravesando una tormenta, nos toca subirnos al puente de mando y gobernar el barco hasta que llegue a puerto. Los hijos de las clases privilegiadas pueden viajar en otros medios a los que no les afecta la tormenta y estos seguro que llegan a su destino. Si tuviera hijos en edad escolar me gustaría que sus maestros no les abandonasen y que a pesar de la tormenta... lograsen llegar a puerto para poder competir en igualdad de condiciones que los que han llegado sin sufrir la tormenta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)