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lunes, 13 de agosto de 2012

De Teià a Byron X

Viernes 10
Después de desayunar, Mari y yo nos vamos a comprar para hacer el pic-nic de la comida. A la vuelta nos encontramos con Pablo que nos invita a tomar un café. Reemprendemos la marcha y ya nos están esperando para realizar la excursión programada a la cascada de Minyon Falls. Tenemos que hacer un recorrido de una hora aproximadamente en coche para llegar a la cascada. Por el camino podemos ver diferentes granjas con grandes extensiones de terreno, la mayoría asentadas sobre las planicies que ofrece la suave montaña por la que ascendemos. Llaman la atención sus buzones, unos artísticos y otros totalmente artesanos, hechos con antiguas cántaras u otros objetos reciclados. En la entrada tienen expuestos los diferentes productos recolectados para que el que quiera se autosirva. No controla nadie, tu coges lo que necesites y dejas el dinero que creas que se merece.
Una vez que aparcamos en la zona del parque para ello habilitada, comenzamos a adentrarnos por el bosque con la finalidad de llegar al pozo de agua  que se forma después de una caída libre de 100 metros en vertical del agua. Caminando  por el sendero que baja hasta el pozo se  recorren  unos cuántos kms. atravesando un frondoso bosque que nos sorprende a todos. No estamos acostumbrados, yo al menos no había visto en mi vida árboles tan grandes y tan altos excepto en los mencionados documentales de la 2. A pesar de hacer un día expléndido, con un sol radiante, en algún momento dudo si no llevo puestas las gafas de sol, el sol no puede penetrar a través de la vegetación y la umbría inunda muchas zonas del camino. Manel nos enseña una especie de árbol foráneo cuyas semillas depositadas por los pájaros en los eucaliptos crecen y se desarrollan de arriba a abajo estrangulando y matando al árbol original, son las higueras estranguladoras, que no se parecen en nada a las españolas, entre otras cosas porque son muchiiiiiiiisiiiiimmmmmooooo más altas y  de gran tronco, además no tienen higos. Hay zonas de diferente dificultad de paso y algunas realmente si no difíciles al menos duras para según qué edades, incluso para la nuestra, que somos unos pipiolos. Al llegar diferencias de opiniones sobre el último recorrido a realizar. Al final se conquista la meta y llegamos al pozo donde descansa el agua  tras su salto en caída libre. Después de las fotos y vídeos de rigor, toca la vuelta. A pesar de ser en sentido ascendente, la hacemos rápidamente pues nos hemos habituado al paisaje, a la inmensidad de los árboles y ya no hacemos paradas, pues todas las fotos por hacer las hemos hecho a la baja. Superamos la falta de azúcar con unas chocolatinas de Emyrates que conserva Joseph y unos caramelos (sin azúcar) que lleva Mary, con lo que las fuerzas no nos fallan y llegamos, tras hora y cuarto de ascensión (todo un récord) a la zona de pic-nic donde nos esperan unos sanwidches que nos saben a "gloria".
Llegamos reventados a la casa y rápidamente nos empezamos a aposentar cada uno en el lugar más idóneo según su condición para el descanso, aunque hay alguna/s que no descansan y otros que le damos a la tecla.
Esta tarde-noche nos espera una barbacoa en casa de David y Amanda por lo que me voy a dar una ducha para quitarme la costra de encima.
Llegamos a su casa y es espectacular tanto el ambiente como todo lo que han preparado. También están Kate y Pablo y después, a las copas, llegan Uri, Carol, Manu, Javi... todos los amiguetes que forman el grupo de spanihs que de una manera u otra tienen relación con ellos. Manel se va enseguida, pues participa en un concurso de DJs y tiene que ir a pinchar. Los demás, comemos, bebemos y hasta bailamos. Todo perfecto y una verdadera muestra de hospitalidad que no sabremos nunca cómo agradecer.

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