Hoy me he hecho un corte en la yema del dedo pulgar de la mano derecha, que aunque leve, requiere de una tirita para que deje de sangrar, no moleste y cicatrice lo antes posible. Y he aquí mi sorpresa. Lo que hace unos años no hubiese supuesto ningún impedimento, hoy sí lo tiene. He tenido que añadir otra huella al reconocimiento dactilar del móvil y me las veo y deseo para poder escribir con cierta ligereza y con un solo dedo los pocos mensajes que envío. Esto hoy en día es un serio percance. Otra de las consecuencias de la alta tecnología.
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