Páginas

viernes, 15 de abril de 2022

Turismo rural

 

Torrenueva (Ciudad Real)

- ¡Anda qué sorpresa! ¡Cómo estáis! ¿Y vosotros? Típicas y tópicas preguntas en el saludo de un reencuentro, no por repetido, menos alegre.

Así comenzó el martes por la noche el encuentro entre nosotros, Mari, Diego y yo con "Jordi"en un bar de Torrenueva, mientras alguno se alegraba del vapuleo del Chelsea al Madrid y la mayoría,  con cara de incrédulos, sufrían por la provisional derrota y subsiguiente eliminación de la Champions.

Y nosotros a nuestro rollo. 

- Para mañana ya tenemos plan. ¿Os apuntáis? 

- Pues claro.

- Haremos turismo rural. A quien un poco conoce al autor de la frase, ya se supone que esta actividad tiene una segunda lectura, que al momento queda confirmada por la descripción que de la misma hace "Jordi".

- He quedado con Jota mañana para limpiar la poda que han hecho de unos olivos. Y nosotros urbanitas, aunque no de pro, y que nos encanta el campo más que a un niño saltar en un charco,  a eso que nos apuntamos. Seguimos a nuestro rollo, con nuestra cervecita y nuestros vinos. Mientras de tanto en cuando un grito de unos pocos u otro de unos muchos nos iban poniendo al corriente del resultado del partido de fútbol. Al final prorroga y el Madrid que endereza el vuelo y consigue la clasificación para semifinales con la consiguiente expresión de alegría de muchos, y no tanto  el desconsuelo sino la desilusión de pocos que precisamente por ser minoría habían perdido la oportunidad de estar incordiando un poquito, eso sí siempre con buen rollo, o no tanto, a los otros que eran mayoría y con los que  compartían cervezas y tapas.

- Bueno pues nosotros subiremos a las ocho y medía, pero vosotros subid cuando os vaya bien. No se lo diré a Jota, así se llevará una sorpresa.

- Allí estaremos. después de desayunar unos "churros" subiremos.

A eso de media noche, ya que si nos quedamos un poco más  nos hubieran invitado a barrer el bar, cerramos el pueblo y nos fuimos a descansar

Amanece un día agradable de temperatura, aunque nublado y según lo estipulado nos dirigimos hacía el olivar en el que tras seguir las indicaciones de “Jordi” y por el humo de las hogueras localizamos a él y Jota en plena faena, éste con la motosierra y el otro apilando las ramas podadas y quemándolas. Jota, que no sabía ni que estábamos en Torrenueva ni que mucho menos íbamos  hacer “turismo rural” se piensa que “pasábamos por allí”… A Curri, la perrilla de Jota le faltó tiempo para venir a saludarnos, carreras por aquí, saltos por allá, se ponía de manos y se apoyaba en nuestras piernas, en fin un festival de gestos de algarabía y alegria a los que correspondimos con nuestras caricias y recíprocas expresiones de alegría. En toda la mañana no paró de un lado para otro, sin duda controlando que aunque cada uno por un lado, todos estuviésemos allí. La adoptó hace más o menos un año. El nombre lo heredó de otros dos perros anteriores que pertenecieron a la familia, y por lo que se ve y demuestra no sólo el nombre, sino también su simpatía y fidelidad. Simpatía hacía los conocidos y desconocidos y fidelidad y cariño extremos hacia Jota.


"El hombre hoguera"
Pensábamos que eran las ramas de los “cuatro olivos” que veíamos a nuestro alrededor las que en toda una mañana tendríamos que amontonar y quemar… pero luego vinieron otras más y otras… al final nos llegó la hora de comer y nos quedaron unas cuantas para el día siguiente. 

La tarea no era complicada pero sí cansada y más de la manera con que nos la tomamos… como si fuera un trabajo a destajo  y no hubiera un mañana.

- Y pensar que por pasar una mañana así habría “jupies” que pagarían doscientos euros. Reflexionó en un momento Jesús, Jordi para los torrebeleños. 

Nosotros, no pagamos, curramos de lo lindo y nos lo pasamos bien  por quien y para quien lo hacíamos.

Como no podía ser de otra manera, frase archiconocida  por el  uso y abuso de los políticos, durante la mañana no sólo se trabajó sino que Jota y Jesús pusieron en marcha sus redes de logística local para acabar la jornada con una excelente comida en la que no faltó la típica ensalada de limón, y la carne a la brasa, bien regadas primero con cerveza y luego con vino de la tierra.



No hay comentarios:

Publicar un comentario